¿Qué son?

Toros Ensogados

Se denomina toro ensogado (también conocido como enmaromado o de cuerda) a la modalidad de festejo taurino popular consistente en la suelta en una localidad de una res vacuna con una o varias sogas atadas a su cabeza para poder controlar sus movimientos y embestidas.

El toro de cuerda es, probablemente, el espectáculo más atávico y también el más angustiante para el animal, al ser el que limita más sus movimientos y por más tiempo.

El sufrimiento se acentúa en este tipo de festejos por el gran cansancio físico que van acumulando, al ser llevados hasta los límites de su capacidad aeróbica. En todos los festejos se puede apreciar cómo, al poco tiempo de empezar, los astados recurren a la respiración abdominal con la boca abierta, la lengua fuera y una profusa salivación.

Toro Enmaromado de Benavente

Problema

El sufrimiento del toro ensogado empieza desde que lo meten en el camión, donde pueden permanecer durante horas hasta que empieza el espectáculo. Durante el tiempo de transporte, el hambre y la sed agudizan su sufrimiento, hasta tal punto que en ocasiones han llegado a morir toros dentro de los camiones, o no han podido aguantar el recorrido hasta el final, quedando exhaustos y negándose a avanzar.

Antes de soltarlo por las calles, con descargas eléctricas y palos provocan al astado para que salga más bravo, pero a cada embestida será frenado y en cada descanso será tironeado para que siga. Durante el recorrido, se verá obligado durante 30 a 60 minutos, a correr por asfalto, embistiendo contra muros de piedra, vallas de metal, coches o señales de tráfico.

Razones

El toro ensogado permite un mayor control sobre el toro, por lo que la participación en este tipo de espectáculo atrae a un público más variado y de todas las edades, incluido menores de edad, que a menudo corren tras el toro a los hombros de sus padres o cogidos de la mano. Para el sector taurino, es la mejor manera de crear afición y asegurar el relevo generacional de la tradición. También participan muchas más mujeres, al ver más garantizada su seguridad, a pesar de que cada año hay muertes de personas por asta de toro.

Consecuencias

Los daños que provoca ensogar un toro pueden poner en riesgo la vida de estos animales, además de acarrear lesiones físicas y psicológicas.

  • Riesgo de muerte: las muertes ocurren, por lo general, como resultado de brutales golpes que el propio toro puede darse contra muros de piedra, árboles, vallas de metal u otros elementos del mobiliario urbano, cuando trata de deshacerse con desesperación de las maromas.
  • Roturas y lesiones: pueden darse dislocaciones cervicales durante el forcejeo al tratar de liberarse de las cuerdas, o sufrir fuertes caídas al correr por un tipo de pavimento al que no están acostumbrados ni preparados morfológicamente. Los toros que han sufrido daños que les impidan poder volver a ser alquilados para otros festejos, son enviados al matadero.
  • Agotamiento: Los bóvidos en general, son animales tranquilos, rumiantes que pasan media vida pastando y la otra descansando. No están preparados para correr largas carreras durante un largo periodo, y menos aún los ejemplares adultos elegidos para este tipo de festejo, mucho más pesados y torpes. Es habitual que a los pocos minutos de empezar ya vayan con la lengua fuera, deshidratados y con el corazón al borde del colapso.
  • Sufrimiento psicológico: Aunque pueda parecer que los toros son animales rudos, fuertes y bravos, lo cierto es que más bien son bóvidos rumiantes especialmente excitables, temperamentales y nerviosos, y muestran sensaciones de pánico si se les separa de su grupo social. (10) Si a eso añadimos la angustia de sentirse atrapado dentro de un camión o cajón, atado por la cabeza privándole del libre movimiento, el ruido de los gritos, los aplausos..., podemos decir que indudablemente la práctica de ensogar a un toro le aporta un gran sufrimiento psicológico.